15 agosto 2014

Unos 200 manifestantes ignoraron el toque de queda en Ferguson y salieron a las calles

Intensa semana tras la muerte de Michael Brown

Unos 200 manifestantes no respetaron el toque de queda la noche de sábado a domingo y siete de ellos fueron detenidos en la localidad de Ferguson, sacudida por la reciente muerte de un joven negro a manos de un policía.
“Si no hay justicia, no hay toque de queda”
El gobernador de Missouri, Jay Nixon, había justificado lainstauración de un toque de queda a partir de la medianoche del sábado "para proteger a las personas y las propiedades de Ferguson" y para dar paso a la justicia a fin de que se establezcan las circunstancias de la muerte de Michael Brown, informó la Agencia France Press.
Poco después del iniciada esta medida, unas 200 personas se reunieron en la zona en que Brown fue abatido el 9 de agosto y se negaron a dispersarse, según medios locales.
Miembros de la policía antimotines usaron bombas lacrimógenas y bombas de humo avanzando despacio para dispersar a los manifestantes, sin que se reportara violencia alguna.
Antonio French, un político local presente en la manifestación cuando llegó la policía, dijo en Twitter: "Les puedo decir de primera mano que algunas de las personas que quedaron esta noche estaban armadas. Estaban listas para pelear. Y querían lastimar a la policía".

Siete personas que se negaban a abandonar el lugar fueron detenidas, anunció Ron Johnson, el nuevo jefe de policía encargado de mantener el orden después de que la policía local, acusada de abusos, fuera sustituida. Efe añade que una persona resultó lesionada.
El sábado, durante una rueda de prensa agitada, a menudo interrumpida por el público, el gobernador explicó por que decretó el estado de emergencia y ordenó el toque de queda entre medianoche y las 05:00 de la mañana (10:00 GMT) en el barrio en el que fue abatido una semana antes Michael Brown, de 18 años, en circunstancias todavía sin aclarar.
La decisión no fue tomada "para acallar a la gente de Ferguson (...) sino para contener a quienes diluyen la voz del pueblo con sus acciones", añadió el gobernador al mencionar los disturbios de la noche anterior.
La noche del viernes, tres agentes habían sido heridos según la policía, y se produjeron saqueos en varias tiendas.
"Queremos respuestas acerca de lo que pasó la semana pasada y seguiré intentando obtenerlas", añadió Nixon. Pero "si queremos llegar a la justicia, primero tenemos que obtener y mantener la paz".
Así terminaba una dura semana en Ferguson, Missouri, luego de saqueos y ataques.
La policía disparó varias latas de humo la madrugada del domingo contra una multitud de manifestantes desafiantes.
Cientos de manifestantes se marcharon pacíficamente antes de que entrara en vigor a la medianoche el toque de queda hasta las 5 de la mañana en Ferguson, Missouri, añadió The Associated Press.
'Si no hay justicia, no hay toque de queda'
Pero los manifestantes restantes se negaron a abandonar la zona la madrugada del domingo y cantaban "si no hay justicia, no hay toque de queda". Mientras cinco vehículos blindados se acercaban a la multitud, los agentes hablaban a través de un altavoz: "Usted está violando el toque de queda impuesto por el estado, debe dispersarse inmediatamente. Si no lo hace puede resultar en arresto..."
Mientras los agentes se ponían máscaras de gas, un canto comenzó a surgir de la multitud distante: "Tenemos el derecho a reunirnos pacíficamente".

La tensión volvió a las calles de Ferguson la madrugada del sábado con ataques a comercios y saqueos, después de que la Policía revelara el viernes el nombre del agente que disparó a Michael Brown, de 18 años, y difundiera un vídeo del joven afroamericano como supuesto sospechoso de un robo en una tienda poco antes de su muerte.
La publicación del video ofendió a la familia de Brown que consideró que la Policía busca "desvirtuar" el carácter de su hijo, al que describieron como una persona pacífica, detalló por su parte Efe.
El Departamento de Justicia había pedido a las autoridades locales que no se difundieran las imágenes por el temor que pudieran provocar más violencia, indicó una fuente conocedora del caso a la cadena CNN.
Entre los negocios saqueados en la madrugada del viernes al sábado se encuentra la tienda "Ferguson Market and Liquor", el local donde supuestamente Brown participó en el robo de cigarrillos por valor de 48.99 dólares, según informaron medios locales.
Activistas recordaron el sábado a Brown con una vigilia pacífica en la que más de una veintena de personas desafió a la lluvia y permaneció en silencio mientras se agarraba de la mano frente a la comisaría de Ferguson, según recogió la prensa local.
La promesa de justicia
El capitán Ron Johnson garantizó que se hará justicia.
Johnson, vecino de la localidad y quien ha hecho de puente en los últimos días entre las autoridades y los manifestantes, explicó que unos 40 agentes del FBI se encuentran en Ferguson para investigar y buscar testigos del incidente "puerta por puerta".