04 julio 2014

El cuento de los tres cerditos

Al lado de sus padres , tres cerditos habian crecido alegres en una cabaña del bosque. Y como ya

eran mayores, sus papas decidieron que era hora de que construyeran , cada uno, su propia casa.

Los tres cerditos se despidieron de sus papas, y fueron a ver como era el mundo.
El primer cerdito, el perezoso de la familia , decidio hacer una casa de paja. En un minuto la choza

estaba ya hecha. Y entonces se fue a dormir.
El segundo cerdito , un gloton , prefirio hacer la cabaña de madera. No tardo mucho en construirla.

Y luego se fue a comer manzanas.
El tercer cerdito , muy trabajador , opto por construirse una casa de ladrillos y cemento.

Tardaria mas en construirla pero estaria mas protegido. Despues de un dia de mucho trabajo, la

casa quedo preciosa. Pero ya se empezaba a oir los aullidos del lobo en el bosque.
No tardo mucho para que el lobo se acercara a las casas de los tres cerditos. Hambriento , el lobo se

dirigio a la primera casa y dijo:

- ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa tirare!.

Como el cerdito no la abrio, el lobo soplo con fuerza, y derrumbo la casa de paja. El cerdito,

temblando de miedo, salio corriendo y entro en la casa de madera de su hermano.

El lobo le siguio. Y delante de la segunda casa, llamo a la puerta, y dijo:

- ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa tirare!

Pero el segundo cerdito no la abrio y el lobo soplo y soplo, y la cabaña se fue por los aires. Asustados,

los dos cerditos corrieron y entraron en la casa de ladrillos de su otro hermano.

Pero, como el lobo estaba decidido a comerselos, llamo a la puerta y grito:

- ¡Ábreme la puerta!¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa tirare!

Y el cerdito trabajador le dijo:

- ¡Soplas lo que quieras, pero no la abrire!
Entonces el lobo soplo y soplo. Soplo con todas sus fuerzas, pero la casa ni se movio. La casa era

muy fuerte y resistente. El lobo se quedo casi sin aire.

Pero aunque el lobo estaba muy cansado, no desistia.

Trajo una escalera , subio al tejado de la casa y se deslizo por el pasaje de la chimenea. Estaba

empeñado en entrar en la casa y comer a los tres cerditos como fuera. Pero lo que el no sabia es que

los cerditos pusieron al final de la chimenea, un caldero con agua hirviendo.

Y el lobo , al caerse por la chimenea acabo quemandose con el agua caliente. Dio un enorme

grito y salio corriendo y nunca mas volvio.

Asi los cerditos pudieron vivir tranquilamente. Y tanto el perezoso como el gloton aprendieron que

solo con el trabajo se consigue las cosas.
FIN