03 noviembre 2012

FAUSTO DESEA VIVIR

Nueva York.- Pese a que Fausto Armenta, un trabajador mexicano, con muerte cerebral, se aferra a la vida; personal del Hospital Elmhurts pidió a sus familiares que lo desconecten para poder donar sus órganos.
“Estamos destrozados porque ni los médicos del hospital, ni la policía, nos quiere dar razón de ¿por qué mi sobrino tiene explotado el cerebro? Ellos dicen que no saben nada, sólo que ya no tiene remedio y quieren sus órganos”, explicó con llanto en los ojos, Bertha Rojas, tía del joven, de 20 años de edad.
MISTERIOSA GOLPIZA
Parientes de Fausto Armenta, originario de El Platanar, Guerrero, indicaron que luego de varios meses sin conseguir empleo, el joven, que emigró de Guerrero a los 14 años de edad, había logrado reintegrarse a el área laboral, lo cual lo tenía lleno de ánimo pues sabía que de ese modo podría ayudar a la economía familiar y darles uno que otro obsequio especial.
Sin embargo, todos sus sueños se quebraron la madrugada del 30 de mayo, cuando inesperadamente uno o varios sujetos lo golpearon y lo dejaron tirado en la calle Ithaca, localizada en Corona, Queens. “Todo es un misterio, y nos tienen muy confundidos porque primero, en el hospital nos dijeron que la ambulancia lo recogió como a tres cuadras de donde vivimos, pero después nos dieron otra versión; dijeron que alguien lo trajó y no saben quién fue. Además la ropa de mi sobrino no aparecía, fue hastael martes 31 de mayo que nos la entregaron”, comentó la tía de Fausto. Se sabe que el muchacho, salió el domingo 29 de mayo de su domicilio para llevar a su novia al cine.
“Rogamos a la gente que nos ayude, en la forma que le sea posible para que podamos llevarnoslo a México”, dijo la paisana, quien desea con toda el alma que pronto atrapen a los o el culpable de destrozar la vida de su sobrino y por consecuencia la de todos los amigos y familiares de Fausto.